Jugando

Jugando

Anoche soñé que jugaba a los soldaditos. Era feliz haciéndolo, pero al despertar no tenía deseos de jugar. Oníricamente era dichoso planeando aviones CASA y MIG-21.

Me llenaba de júbilo las acrobáticas maniobras de las aeronaves que debían esquivar el fuego antiáereo de los cañones posicionados en la mesita de noche. El estómago no mariposeaba, había olvidado una sensación que estaría por llegar, pero a la que no añoraban mis alas, mi mente gravitatoria, mi onda e infantil libertad.

Por la mañana las manos estaban resecas, tristes, heridas. Mi rostro se parecía al retrato de un caballo, alargado, letárgico y a la vez era un cactus afilado con amenazadores pelos oscuros y filosos.

El hambre orquestó la llegada del sol, la resaca de ser feliz, de ser un pequeño hombre sin prejuicios.

 

Mauricio Leandro

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s